La Eficacia
Lunes, 7 Julio 
Para lograr que la justicia sea eficaz no basta la publicidad, la oralidad y la rapidez, sino que se requieren de más circunstancias. Por ejemplo: la justicia ha de ser barata. Si los litigantes han de gastar en el pleito más de lo que vale lo pleiteado, la justicia será para ellos un sarcasmo.
Aparte de esto, las demás fuentes de la eficacia son de orden moral. Constantemente se confabulan oficinas públicas y privadas y aún ciudadanos que pasan por respetables para eludir embargos, sustraer documentos u ocultar delincuentes.
Las retribuciones insuficientes son un sumando para la ineficacia judicial. No tanto porque sirvan de incitación al cohecho, sino también porque la gente no toma en serio a un funcionario peor pagado que los demás.
