El Jurado en la Decisión

Lunes, 15 Septiembre   

La posibilidad de que las cuestiones de hecho y las cuestiones de derecho se decidan
por jueces diversos conduce ante todo a la neta separación entre alegaciones de hecho y
tesis de derecho, separación que se manifiesta todavía hoy en todos los actos y en
todas las fases del proceso norteamericano y constituye una de sus características
esenciales.

La posible participación del jurado en la decisión de la causa ha conducido, por otra
parte, a la concentración de todo el proceso en debate (trial).- Es principio
fundamental del derecho procesal de los E.E.U.U., que todas las pruebas deban ser
practicadas en audiencia pública -los debates a puerta cerrada raramente se consienten-
en presencia de la corte completa a la que corresponde decidir la causa.- El principio
sufre raras excepciones: comisiones rogatorias, declaraciones a futura memoria.-

Se considera que la práctica de las pruebas ante un juez instructor o un juez delegado
privaría al órgano juzgador de aquél conocimiento inmediato y directo del material
probatorio que se estima indispensable para su exacta valoración por parte del órgano
juzgador.- Todas las pruebas deben ser practicadas, por consiguiente, en presencia no
solamente del juez sino también del jurado, en cuanto también éste forma parte del
órgano juzgador.-

Por otra parte, el jurado no puede sesionar en permanencia, y tampoco por un período de
tiempo prolongado, porque sus miembros no pueden abandonar sus habituales ocupaciones
por un período de tiempo excesivo. De aquí, dos consecuencia importantísimas:

a) todas las actividades procesales más importantes, proposición y práctica de las
pruebas, resolución de los incidentes, discusión de la causa, se concentran en el
debate;

b) el debate se desarrolla en un número lo más limitados posible de audiencias
consecutivas, que se suceden de ordinario sin interrupción hasta el momento en que la
causa ha quedado decidida por el jurado.-