El Demandante por Daños de Productos

Viernes, 13 Junio   

El demandante por daños tiene un gran desafió aun y cuando la ley de responsabilidad de producto se ha desarrollado a través de los años. Hubo un tiempo en que “caveat emptor” (deje que el comprador se advierta) era lo usual para los fabricantes. Hoy se impone la “estricta responsabilidad” en los casos apropiados. Bajo esta norma, los fabricantes son responsables por lesiones causadas por un producto defectivo o por productos irrazonablemente peligrosos aun y cuando no hay negligencia.

En una acción de responsabilidad de producto, la persona herida o demandante debe probar, por ejemplo, que hubo un defecto en el diseño o la fabricación del producto y que el fabricante no advirtió adecuadamente a los consumidores de los posibles peligros del producto. Además, la persona debe establecer, con evidencia creíble y correspondiente, que el producto causo los daños y que el o ella estaba usando el producto de la manera como debía usarse, e incluso que el fabricante debería haber anticipado que el producto podría ser usado equivocadamente si fue así.

Los defectos de fabricación son casi siempre mas fácil de probar que los defectos de diseño. Si una chimenea de gas explota cuando se enciende por primera vez, es evidente que esta chimenea no fue fabricada como lo intento el diseñador. El defecto de diseño, por otra parte, puede aparecer si muchas o todas las chimeneas de un modelo particular tienen riesgo de explosión. Probar un defecto de diseño envuelve juzgar asuntos de tipo técnico que generalmente requieren testimonios de expertos. En un caso de defecto de diseño, el producto puede haber sido fabricado como se debía, pero el diseño fue planeado inadecuadamente de tal manera que había peligros irrazonables para los consumidores.

Demostrar causa en un caso de responsabilidad de producto puede ser difícil. El acusante debe establecer que el producto era defectivo cuando salio de las manos del fabricante acusado, el distribuidor, o el vendedor y que el defecto fue lo que causo el accidente que hirió al acusador. Si las heridas pudieran haberse producido por varias causas potenciales, el acusador debe establecer que el producto defectuoso tuvo un rol substancial en producir el daño y para esto necesita el asesoramiento de un abogado.