
Viernes, 20 Junio

- Especializarse. Hoy el abogado generalista tiene menos oportunidades que el que opta por áreas concretas como el derecho administrativo o el laboral.
- Adquirir formación complementaria, por ejemplo, en psicología jurídica (trato con tribunal, cliente, testigos…); técnicas de negociación y gestión del despacho.
- Estar abierto a nuevas salidas. Por ejemplo, el derecho de las nuevas tecnologías o la mediación –heredera del arbitraje-, útil para resolver sin litigio problemas entre cónyuges, empresas y trabajadores, etc.