Consejos para Cuando Necesite de un Abogado

Viernes, 20 Junio   

1) Solicite una consulta a un abogado que le haya recomendado alguna persona de su confianza o cuyo sitio web tenga información concreta sobre el mismo: cómo se llama, dónde atiende, cuántos años de experiencia profesional tiene, en qué se especializa, por qué vías puede comunicarse con él, si tiene artículos escritos publicados sobre los temas que a Ud. le interesan.

2) Especifique el tema de la consulta desde el inicio: exprese claramente qué tipo de ayuda espera recibir del profesional y qué está dispuesto a hacer Ud.

3) Aclare si ya hay abogados interviniendo en el tema por el que consulta en ese caso, dé su nombre y apellido y la razón por la cual realiza la interconsulta.

4) Narre sólo los hechos que pueden ser relevantes para el abogado para entender su problema y operar desde lo jurídico. Recuerde que un abogado no es psicólogo. Si Ud. no tiene interés en esclarecer sus derechos y obligaciones o en iniciar alguna acción legal y sólo necesita ser escuchado, no vaya a un abogado. Vaya a un psicólogo y no espere que éste resuelva toda la problemática de su vida en una sesión.

5) Permita que el abogado le pregunte cosas puntuales y sea lo más concreto posible en sus respuestas.

6) Lleve a la entrevista todo tipo de documentación que pueda tener que ver con el motivo de consulta.- Luego el abogado decidirá cuál le resulta significativa y cuál irrelevante desde el punto de vista jurídico.

7) Especifique si está buscando sólo una (u otra) opinión profesional o si está decidido a encomendarle un juicio al abogado.

8) Si anteriormente consultó con otros abogados, comente qué otras opiniones profesionales recibió sobre el mismo tema.

9) No le oculte datos ni le mienta a su abogado. El necesita saber la verdad para poder prever por dónde atacará la contraparte y también para que el abogado decida si desea/puede/quiere tomar el caso o no.

10) Tenga presente que el abogado es un ser humano con virtudes y defectos como Ud. pero que no es su adversario ni su enemigo: el adversario es la otra parte.